ATALAYA

domingo, 17 de febrero de 2013

Una bujarda.


Una bujarda es un chozo de piedra. Y con este nombre es conocido en la zona de Extremadura. A continuación voy a describiros una:
Esta bujarda es de planta circular, tiene el techo de piedra y tierra, está situada en el Arroyo la Higuera. Algunas bujardas tienen falsa cúpula y banco adosado pero esta no. Según su registro es aproximadamente del año 1800. 

Antiguamente era usado como refugio para un pastor que cuidaba a su rebaño, ya que ahora no tiene uso. Su entrada está orientada hacia el Este. Esta, cuando le reformaron, en el techo le pusieron un tubo ancho para que entrara la luz de fuera, aunque siempre suelen estar cerradas. La bujarda dispone de una alacena y una ventana, cuyas medidas no se pueden apreciar bien por su desgaste. Y como ya digo estos tipos de chozos se conservan mal, ya a penas se le da uso y están deteriorados por sus años de vivencia.



Y ESTE ES EL TECHO DE LA BUJARDA POR FUERA Y POR DENTRO:




















 








El pilar del Duque.

El pilar del Duque está situado frente al parador nacional. 
Es del siglo XV, de estilo gótico, está fabricado con piedras y mármol y es muy alto. Sus piedras son grandes y el mármol es de gran calidad. 
Hay dos caños dorados, uno en cada lado del dibujo del mono pero estas sí echan agua en un pequeño pilar cuadrado, el cual tiene a su vez otro caño dorado en el medio, la cual echa el agua al resto del pilar más grande de forma rectangular. 
Los dos picos de adelante del pilar son redondos y los de atrás son en pico. 
Sus bordes por arriba son redondeados. Tiene tres grandes escalones, formadas por piedras pero estas son pequeñas para subir a coger agua pero esta no es potable. 
Tiene unas bonitas vistas donde podemos ver el parador y algunas calles de Zafra.

El cuerpo donde esta el surtidor es octogonal rematado con un pináculo floreado, es como un hierro negro en forma de cruz. En el pilar se encuentran dos dibujos, uno es un florero con azucenas y más abajo tiene también otro dibujo que es la cara como de un mono y en su boca hay un tubo redondo y pequeño, que antiguamente echaba agua y que sin embargo, ya no hecha.










(El Teatro romano de Mérida)¿?


El Teatro romano de Mérida es una construcción promovida por el cónsul Marco Bisanuo Agripa, en la ciudad romana de Emérita Augusta, actual Mérida (España). Según fecha inscrita en el propio teatro su construcción se produjo en los años 15 a 16 a. C. En la puerta de acceso hay una inscripción dedicada a Agripa.
El teatro ha sufrido varias remodelaciones, la más importante, a finales del siglo I o principios del siglo II, posiblemente en época del emperador Trajano, cuando se levantó la actual fachada o frente de escena, y otra en época de Constantino entre los años 330 y 340, introduciéndose nuevos elementos arquitectónicos-decorativos y construyéndose una calzada que rodea el monumento.
 Está compuesto esencialmente de un graderío (cávea) semicircular, con capacidad en su momento para 6.000 espectadores, divididos en tres zonas: macabea (22 filas de graderío restaurado), media cavea y summa cavea.

La parte inferior en la que se situaban las clases sociales más acomodadas, está excavada y sustentada en la propia pendiente del terreno, sin soportes artificiales, según la tradición griega y al igual que otros teatros enclavados en España. Esta parte se subdivide en cinco sectores radiales (cunei) delimitados por escaleras para la circulación y, a nivel horizontal, por un corredor (praecintio) que lo separa de las graderías superiores, sustentadas por un complejo sistema de arcos y bóvedas de cañón.


El lugar de máxima preferencia era la orchestra, espacio semicircular pavimentado de mármoles blancos y azulados. Aquí en tres gradas, originalmente de mármol, se colocaban los asientos móviles de los senadores y las máximas autoridades que acudían a los espectáculos teatrales. La orchestra quedaba separada del graderío por un antepecho de mármol, del cual se conserva un fragmento.
 
El proscenio rectangular, el escenario o pulpitum y por último el frontal de la escena (scaenae frons), constituyen la vista más espectacular y característica del teatro, tiene 7,5 m de anchura, 63 de longitud y 17,5 de altura total, está formado por dos cuerpos de columnas de orden corintio con basamentos y cornisas de mármol, adornado con esculturas en los espacios entre columnas y en él se abren tres puertas, una central llamada valva regia y dos laterales llamadas valvae hospitalia. Se aprecian fuertes retranqueos en la disposición de los sillares, en concordancia con el dinamismo estructural y compositivo de la escena. Se desconoce como fue el frente escénico original, ya que el actual parece ser que fue construido en época de Trajano.

Complementario de este edificio, es todo el conjunto de la post-escena, planteado a base de un amplio recinto porticado, con el espacio interior ajardinado, en el que se conservan los canalillos para el riego. Al fondo, existe un pequeño habitáculo, revestido y pavimentado de mármoles, posiblemente un oratorio dedicado al culto del imperio.
- "Teatro de Sagunto" en Valencia (s. II d. Cto.). Sigue la costumbre griega de utilizar la ladera de una montaña para construir las gradas, pero añade los vomitorios típicos de Roma. La escena tenía pórticos abiertos, siendo la decoración fija el paisaje trasero de llanura y mar. Hoy está semi-restaurado.

La conformación del teatro de Sagunto es la clásica, esto es dividida en scaenae, cavea y orchestra. Al ser un teatro grande -de más de 90 m. de diámetro- la cavea se divide en ima, media y summa cavea, siendo esta, coronada por un pórtico, crypta in summa cavea. Tenía capacidad para 10.000 espectadores.

Se apoya en la ladera de una colina, donde se acomoda la ima cavea y aprovecha el material de roca caliza para esculpir en el las gradas. La ima cavea dispone de seis gradas y se divide, por tres escaleras en cuatro cunei, la media cavea de ocho gradas, cinco escaleras y seis cunei y la summa cavea de nueve o catorce gradas, según la zona. La parte superior de la grada está sustentada por pasillos radiales y escaleras abovedadas.

La orchestra tiene 7 metros de diámetro y dispone de tres gradas de piedra, destinadas a los personajes distinguidos de la ciudad.

La scanea original se ha perdido casi en su totalidad, quedándonos únicamente el espacio ocupado. Si, sabemos que, al estar en un pronunciado desnivel necesitaba de una obra de sustentación compuesta de 17 grandes sillares cubiertos de bovedas de hormigón. Esta estructura elevaba el "proscaenium" 1,5m. con respecto a la orchestra. La frons scaenae, de igual altura que la cavea, estaba dispuesta en tres órdenes y coronada por una cubieta inclinada de madera. En planta se distinguen tres exedras que coinciden con las puertas de acceso al "proscaenium", la valva regia y las hospitalarium.

martes, 29 de enero de 2013

La alcazaba de Montemolín.



El castillo o alcazaba de Montemolín se encuentra situado en la población como su mismo nombre indica, dentro de la provincia de Badajoz. Está alejado de la población, sobre un cerro.

Fue la última fortaleza extremeña recuperada a los árabes durante la Reconquista. El castillo pasó a formar parte de la Orden de Santiago a mediados del siglo XIII. El recinto de la fortaleza es muy grande, lo que da idea de la importancia estratégica que tuvo Montemolín.
Su gran e irregular estructura de numerosas torres, se adapta perfectamente a la forma del cerro.

En el interior hace años existió una iglesia dedicada a Santo Domingo, hoy destruida por completo.
Esta alcazaba se adapta a las condiciones del terreno y es construido en mampostería. A los lienzos de la muralla se adosan torres cuadradas de pequeño tamaño, repartidas a lo largo de los muros y una torre posterior de sección semicircular; la disposición de las torres responde a la tipología almohade, al igual que el grosor de sus muros y el tapial con el que se levantan. De época santiaguista es la Torre del Homenaje, modificada para ser adaptada a albergar la Casa de la Encomienda de la Orden de Santiago. Conserva la puerta en recodo, mediante una entrada con secciones quebradas para aumentar la vigilancia y dificultar el asedio, también algunos aljibes, mazmorras y otros restos que expresan su antigua grandeza.
Se encuentra en estado de ruina, pero se han construido sus muros y torres, reduciendo así el rápido deterioro al que estaba sometido.

Durante la dominación musulmana, en el período almohade se crea toda una estratégica línea de fortalezas por la provincia que impidiera el avance cristiano por el norte; sin embargo, tras la reconquista, Montemolín pasa a manos de la Orden de Santiago al ser donado por Fernando III.







La casa del marqués de Solanda.

 La casa palacio del marqués de Solanda es uno de los ejemplos de obra neomudéjar de finales del siglo XIX. Se encuentra al lado de la puerta del acebuche, en la plaza del Corazón de María. El edificio llama la atención por su enorme fachada blanca y encalada donde resaltan sus cornisas y decoración de color albero, típico de las casas señoriales, características propias del clasicismo  de la arquitectura de finales del XIX . 















La importancia del edificio, construido en 1905, son su portal y su bellísimo patio mudéjar, que contrastan claramente con la fachada de la casa, si nos adentramos podemos ver una gran fuente con la silueta de una mujer y un cántaro en la cadera y una cesta de mimbre en la cabeza.  
El zaguán está compuesto por azulejos de zócalo y una estucada decoración de las paredes, además de un arco de herradura que da acceso al patio y un simulado artesonado en el techo, todo esto propio de la arquitectura islámica de corte romántico. 

El llamado Arco de San Antonio, está situado en uno de los extremos de la casa, le ha prestado anchura al edificio, para hacer más prolongada la gozada de su amplio escaparate mural. Una vez pasado el vestíbulo de la casa, vemos la obra de la arquitectura árabe, realizada por Francisco Fernández y Fernández, para la boda de su hija. Pero en realidad el verdadero arquitecto de esta casa es Ventura Vaca quien quiso que la casa tuviera una arquitectura árabe.

Bibliografía/Webgrafía:
http://viajeros.mirayvuela.com/que-ver/europa/espana/zafra/casa-palacio-del-marques-de-solanda
PIZARRO GÓMEZ F.J: Zafra. Arte y ciudad de señorío. Mérida, 1987.















La Torre de San Francisco.



El 29 de enero fuimos mi madre y yo a observar la Torre San Francisco, un convento Franciscano muy apreciado por los turistas. Al llegar allí  estuve rastreando toda la zona, pero me fije que dentro de la torre, arriba del todo, vi una bóveda muy bonita. Pero apesar de todas las construcciones y reformas esta torre está muy deteriorada. Me dio pena por que un monumento de tanta historia y de gran interés en Zafra que lo tengan en tan mal estado. La torre se compone de tres estructuras: la de abajo realizada en sillares, las dos siguientes en piedra y sillares a sus esquinas y termina coronada por una cúpula y un pináculo que se asienta sobre dos arcos de medio punto. Lo único que se mantiene en buen estado es la parte de arriba, por que por dentro esta todo caído; solo se ve una bonita cúpula arriba del todo.

La torre del convento de san francisco es el único resto de lo que fue el convento franciscano de San Benito, aunque popularmente se le conoció como convento de san francisco. Estaba ubicado a las afueras de la ciudad de Zafra, aunque en la actualidad está dentro del casco urbano. 
Fue fundado y construido en el último tercio del siglo XV por el segundo Conde de Feria, Gómez II Suarez de Figueroa y por su madre la Condesa María Manuel. Fue ampliado a partir del año 1575, ampliando el claustro y los dormitorios con el objetivo de albergar a un mayor número de religiosos. En la fachada occidental hay una ventana con frontón y adornos platerescos. Todo el edificio, excepto la torre que es el único elemento que se conserva en la actualidad, estaba construido con materiales muy pobres, lo que sin duda aceleró su destrucción tras el saqueo que sufrió durante la Guerra de la Independencia de 1808. 

El convento fue utilizado por los franceses como punto de ataque a la ciudad de Zafra. El convento, y los frailes que en él vivían, gozaban de tanta estimación por las autoridades de la villa, que en una de las paredes laterales de la capilla mayor se construyó una alacena donde el concejo guardaba su documentación más importante, entre la que se encontraba el archivo de sus privilegios y una de las llaves era custodiada por el guardián del convento.
 Según el cronista franciscano Santa Cruz era elegido como lugar de retito para muchos Padres Franciscanos "por su disposición, y retiro se conserva en tranquilo silencio, y abstracción del siglo y por ser tan apropósito para la vida religiosa". En el año 1671 el convento tenía más de cuarenta religiosos.

Durante el siglo XVII poseía el convento una enfermería situada en la calle Badajoz, al lado del hospital de San Miguel. En el siglo XVIII se construye una nueva enfermería en la hoy calle Ancha, que sirvió de convento tras la destrucción ocasionada durante la Guerra de la Independencia.


La Torre de Espantaperros.

torre de espantaperrosLa Torre de Espantaperros en Badajoz, es uno de los monumentos almohades de la Península Ibérica, del siglo XII. Se la conoce también por el nombre de Torre de la Atalaya o Torre del Alpéndiz, denominación ésta última del todo incorrecta, (el Alpéndiz está en otra zona de la Alcazaba) y cuya perduración resulta inexplicable. La torre de Espantaperros está situada en la parte oriental de la Alcazaba de Badajoz y constituye la torre de vigilancia más fuerte de todo el recinto. Su planta es octogonal, es decir con ocho lados, y se conserva en toda su altura.

 

torre de espantaperros





Esta torre es de tipo Albarrana, es decir, que estaba colocada por delante del lienzo de la muralla y conectado a él por un pasillo estrecho y un arco. La torre fue restaurada por el arquitecto Ventura Vaca. En origen estaba rematada por una pequeña construcción cuadrada decorada con arcos entrecruzados, al que en la época cristiana se le superpuso el remate de estilo mudéjar que ahora puede verse.  En el verano de 1920 el estado de ruina era preocupante. Un par de años después parte de la torre se desplomó cayendo al interior de una de las viviendas que tenía adosadas. El alcalde, a instancias del arquitecto municipal, exigió a la Comisión de Monumentos que se pronunciara: se restauraba la torre o se demolía.

Por desgracia, los actuales accesos y el mantenimiento de la torre no permiten abrirla al público. Las torres poligonales no son infrecuentes en la arquitectura almohade andalusí. Su construcción formaba parte de reforzamientos de las fortificaciones que emprendieron los almohades en toda Al- Andalus, necesitaba de defensa ante el empuje bélico y territorial de los reinos cristianos del norte. De hecho, la Alcazaba de Badajoz, tal y cómo hoy se nos presenta es el producto de éste programa constructivo.
la torre y su entorno